Las reformas al subsector eléctrico, pendientes de tercer y último debate en Congreso Nacional, prioriza los derechos laborales de los empleados y la estabilidad del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Stenee).
De acuerdo al artículo 11 de la propuesta enviada por la Secretaría de la Presidencia y dictaminada a favor por la Comisión Legislativa de Energía, “los trabajadores conservarán su condición de afiliados al Stenee, manteniendo las cotizaciones obrero patronales”.
Garantías laborales
Debido a que la propuesta contempla la división de la estatal en una o más sociedades de generación, distribución y transmisión -que serán propiedad del Estado a través de la Enee como empresa matriz-, el decreto garantiza la permanencia laboral, indistintamente de la empresa resultante en la que el empleado preste sus servicios.
El decreto deja claro que la división empresarial no será utilizada como causa para limitar, desconocer, fragmentar o extinguir la afiliación sindical, la representación legal del sindicato o los derechos derivados de la contratación colectiva vigente.
Al respecto, establece que esta continuidad de las relaciones laborales se mantendrá en cumplimiento del artículo 128 de la Constitución de la República, los Convenios 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) suscritos y ratificados por el Estado de Honduras, y demás normas nacionales e internacionales aplicables en materia de libertad sindical, negociación colectiva, estabilidad laboral y protección de los derechos adquiridos.
Por otro lado, el decreto establece que se reconoce al Fondo de Prestaciones Sociales de los Empleados de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (FPS Enee) como una institución de previsión social de carácter obligatorio.
Agrega que el FPS Enee continuará operando conforme a su normativa vigente, y que solo podrá ser reformada y derogada por la Junta Administradora del mismo.





